Casi como por arte de magia desapareció y también casi como por arte de magia ha regresado. Hablamos del Fiat Panda, un modelo que hace un tiempo la gente de Fiat México había dejado de comercializar y que ahora trae de nuevo a la palestra para darle otra oportunidad. Y si hablamos de desapariciones y apariciones como por arte de magia, no faltará en esta oportunidad tampoco la famosa frase de “nada por aquí y nada por allí”…Ya verán por qué.
Es que la segunda llegada del Fiat Panda al mercado automotriz mexicano hacía suponer que el usuario de la marca y los seguidores del modelo podrían enfrentarse a novedades y quizás alguna sorpresa, pero no… la cosa se ha quedado definitivamente a mitad de camino y esas novedades y sorpresas quedaron bien postergadas hasta otra oportunidad.
Como si fuera poco, el precio del Fiat Panda en México no es precisamente lo que se llama una gran atracción. Su costo en el mercado mexicano arranca con la primera versión de la gama a $ 139.900 (en moneda mexicana) o lo que es igual, 9.028 Euros, conviertiéndolo en un auto que además de no sorprender a nadie, puede llegar a resultar caro para lo se ofrece.
En síntesis y pocas palabras: por lo que ofrece y lo que cuesta, la relación prestaciones/precio no será su punto más fuerte con toda seguridad.
Las posibilidades para los usuarios en México con la nueva llegada del Panda de la marca italiana, están más que limitadas. En lo que hace a la motorización este auto se ofrece en el mercado con una planta motríz 1.2i 8v y 60 CV de potencia, que viene de la mano de una caja de cambios con cinco marchas de tipo manual. Como dijimos, y como podrán ir viendo, cero sorpresa y atractivo, aunque como leve punto a favor también diremos que se puede optar por el cambio Dualogic Automático.
Con respecto a su nivel de equipamiento, el mismo no desentona en lo más mínimo con el resto del auto con todo lo obvio y más que sobradamente esperable en autos de hoy: aire acondicionado, levantavidrios eléctrico, dirección asistida, cierre centralizado de puertas, ABS+EBD, doble airbag (suena a poco definitivamente en los tiempos que corren), ordenador de viaje, radio con CD y mp3 y finalmente espejos eléctricos.
Se los dijimos: nada por aquí y nada de nada por allí… el Fiat Panda ha regresado (y nada más) a México. Vaya uno a saber por qué… vaya uno a saber cómo le irá.

