
Se está haciendo larga la novela de la posible llegada de Pechito López a la Fórmula 1, pero estas cosas son así. Negociación va, negociación viene… muchas son las cosas a tener en cuenta a la hora de dejar sentar a un piloto en la butaca de un auto.
López hace mucho se ha comenzado a relacionar con el novel equipo norteamericano de Fórmula 1 y si bien al principio era el propio piloto el que se veía con chances, con el paso de los meses también los directivos del USF1 (de este equipo hablamos) se comenzaron a interesar en los servicios del argentino.
Se hicieron contactos, reuniones, idas y venidas y cada día que pasa da más la sensación de que efectivamente Pechito podrá iniciar la temporada de Fórmula 1 cuando se apaguen las luces rojas del semáforo.

En tal sentido, uno de los directivos del USF1, Peter Windsor, se encuentra en Buenos Aires desde el miércoles manteniendo reuniones aparentemente definitorias con el objetivo de regresar a los Estados Unidos con el trato cerrado.
Windsor se ha reunido inicialmente con la gente del Automóvil Club Argentino y luego con otros posibles patrocinantes para poder poner la firma en el contrato que uniría a López con ellos.
Como ya estamos acostumbrados, los sponsors dicen que todo está OK pero aún no está el dinero necesario para que la operación se concrete. Ahí está la traba.
De todos modos, se estima que se estaría llegando a buen puerto y que muy posiblemente este mismo viernes se estaría anunciando en nuestro país el acuerdo.
Poco y nada es lo que queda. Pechito López ya hizo su parte: entrenar y ponerse en forma como si todo ya estuviera acordado. La gente que lo representa, se está moviendo… ahora sólo falta ese pequeño detalle en forma de billetes que avalen la operación.
