
Que la cosa se está poniendo brava, eso ya nadie puede dudarlo. Ya no debe haber rincón del planeta en el que la crisis financiera internacional no se haya hecho sentir y obviamente en este lado del globo terráqueo no somos para nada la excepción. Argentina ya está acusando los primeros (¿primeros?) efectos de esa debacle mundial y una de las medidas que se han tomado es aquella tan polémica y discutida de los planes de facilidades (cada uno los entenderá a su manera…) para llegar a adquirir un automóvil 0 Km.
Si llega a resultar o no, sólo el tiempo y el bolsillo de cada uno lo sabrá decir, no es esa la discusión.
Mientras tanto en la hermana República Federativa del Brasil se está intentando que los usuarios puedan acceder al igual que los argentinos a mayores facilidades para la compra de un auto y en ese sentido van a través de la reducción de impuestos.
La idea no es otra más que la de incentivar las alicaídas ventas y fomentar el desarrollo de la industria nacional (bla, bla, bla… y más bla, bla…) la historia de siempre.
Lo lógico y más esperable sería que de una buena vez por todas se dediquen (entre otras cosas) a bajar definitivamente los precios de los autos y eso…ya sería parte de una solución que evidentemente los empresarios automotrices se niegan sistemáticamente a ver. Pero eso es ahora harina de otro costal y ese punto de la solución quedará para una segunda oportunidad…
Sea como sea los brasileños están a punto de experimentar los “beneficios” de una rebaja de impuestos por la compra de automóviles. Es sabido que los autos en Brasil venían cargados con el IPI (Impuesto sobre Productos Industrializados) que iba hasta ahora entre un 7% y un 25%, variando de acuerdo a la cilindrada del auto.
A partir de la modificación introducida por el gobierno brasileño la tabla de impuestos quedará de la siguiente manera:
- Vehículos hasta 1.000 cc.: ahora exentos (antes el impuesto era del 7%)
- Vehículos entre 1.000 cc. y 2.000 cc.: impuesto de 6,5% (antes el impuesto era del 13%)
- Vehículos entre 1.000 cc. y 2.000 cc. Flex: impuesto de 5,5% (antes el impuesto era del 11%)
- Vehículos superiores a 2.500 cc.: impuesto de 25% (igual que antes)
Los cambios introducidos en materia de impuestos benefician a la mayoría de los autos que se venden anualmente en Brasil.
