Dedicado a todos nosotros que nos desvivimos rasgándonos las vestiduras y elevando nuestras voces de protesta por los autos vetustos que llegan a nuestro mercado automotriz nacional: será bueno saber que una vez que lleguen (esos autos…) habrá que estar en condiciones de manejarlos y habrá que hacer méritos…

No decimos con ésto que si los autos son viejos o anacrónicos podemos hacer abordo lo que se nos antoje, pero, los hechos parecen darle la derecha a este pensamiento ya que en la calle no paramos de sorprendernos.
Y saber usar bien un auto y hacer méritos para conducirlo significa básicamente cumplir (también) con las mínimas cuestiones de seguridad, cosa que no es nuestra característica más saliente. Ustedes entenderán: los argentinos nos las sabemos todas, somos los mejores y la tenemos “clara” como solemos decir…
Una vez que subimos al auto, allí somos los reyes de la calle y no es poco común escuchar eso de que “a mí no me va a pasar nada…”
Nos creemos superiores y por más que alguien nos lo haga notar (lo contrario) persistimos con esa loca idea de que somos intocables, inmunes a todo.
Por eso, entre otras cosas, tampoco usamos el cinturón de seguridad.
Claro que en ésto somos parejitos y constantes: así como no usamos el cinturón que puede salvarnos la vida, tampoco los motociclistas usan el casco (lo llevan coquetamente colgado en el codo…), tampoco solemos tener matafuego en el coche y rara vez al quedarnos con nuestro auto al costado del camino utilicemos las recordadas valizas luminosas…
Mientras todo mantiene su Status Quo (peligrosa e irresponsablemente, claro) la Asiociación Civil Luchemos por la Vida ha realizado un nuevo estudio y su informe correspondiente con un resultado que asusta y preocupa: ha bajado entre los automovilistas en Argentina en un alarmante 36% (casi 40% es mucho…) el uso de los cinturones de seguridad. Así de simple, pero claro, con las lamentables consecuencias que eso puede acarrear.
Los números de la Organización dicen sin embargo que el uso del cinturón es alto en nuestro país pero lo que alarma es la sensible baja respecto por ejemplo del año 2.004.
En este sentido es para hacer notar que en lo que hace a los automóviles particulares el uso del cinturón de seguridad pasó del 86% al 65% en el caso de los conductores, mientras que en el apartado de los acompañantes pasó del 83% al 61%, siempre tomando como referencia encuestas hechas en 2.004 y en 2.008.
También se tomaron en cuenta a los conductores de taxis que en 2.004 utilizaban el cinturón en un 83% mientras que éste año lo hacen en un 78%.
Como ven las cifras son siempre descendentes y en grandes porcentajes, lo que obviamente no puede dejar de preocupar.
Ahora, la pregunta surge una vez más de manera inevitable y cansadora (a fuerza de repetición): ¿qué nos pasa? ¿no son suficientes las campañas que se llevan a delante en materia de seguridad? ¿tampoco son suficientes las crecientes cifras de víctimas en accidentes viales por no estar debidamente sujetos al auto? Evidentemente no entendemos nada y si entendemos entonces seremos tan pedantes y omnipotentes que nos creemos eso (tan triste por cierto) de que “a mí no me pasa nada…”
Da la sensación de que con ésta maldita costumbre (que no es la única por cierto) vivimos al margen del mundo… o es que efectivamente vivimos así…
Y después protestamos porque a esta parte del mundo no llegan autos modernos… ¿para qué los querríamos? Si después de todo no seríamos dignos de subirnos a uno.

13/10/2008
EN ESTE PAIS NADIE CONTROLA NADA. SIEMPRE LO MISMO, PONEN MULTAS LAS PRIMERAS 2 SEMANAS Y DESPUES PASA TODO AL OLVIDO.
CON EL CAZCO LO MISMO, CONTROLAS UN TIEMPO Y DESPUES NO PASA NADA.
TODO ESTA FUERA DE CONTROL.