
Que los argentinos tenemos muchas mañas eso no hay quien lo dude. Tenemos de las buenas (porque también hay que reconocerlo…) y tenemos de las otras, de esas que molestan, que muchas veces preocupan y que para serles francos deberíamos tratar en algún instante de nuestras vidas en el espacio que nos ofrece un psicólogo.
En Motor-Show no han sido pocas las veces que se ha disparado una polémica, alimentada por opiniones encontradas, y esta vez no creo que vaya a ser la excepción.
Aquí nos hemos preguntado de todo, que ¿cómo manejamos? Que ¿cómo nos ven en el exterior? Etc. etc. y hoy surge casi inevitable algo que desde hace un tiempo viene rondando nuestras mentes… Uno de estos días pasados me ha sucedido por enésima vez en lo que va del mes y eso ha motivado estas líneas que están leyendo.
¿Por qué no plantearlo ante ustedes y por qué no buscar opiniones que (ojalá se pueda…) ayuden a que seamos un poco mejores en la calle.
Muchos de ustedes convendrán conmigo que algo que destaca a los conductores en Argentina es esa (¿bendita?) costumbre de comunicarse como en pocos lugares del mundo con la bocina y con las luces. Y está bien que así sea… el problema es que nosotros no hacemos uso de esos elementos… hacemos abuso.
¿Nos ocuparnos un poco del tema de las luces? Ahí vamos…
Empecemos hablando claro…¿Cuántos de nosotros podemos tirar la primera piedra y decir que estamos libres de pecado en la calle? No creo que muchos, sinceramente.
Trato de explicarlo así: los argentinos debemos tener récord mundial de uso y abuso de la luz larga en cualquier momento y en cualquier lugar. Sea para apurar al que tenemos adelante en un semáforo, sea para cruzar una bocacalle (en este caso no es tan discutible) pero también para tomarnos revancha del otro… ¿cómo? sí, para molestar o para complicarle la vida al otro…
A más de uno de nosotros le habrá pasado (y más de uno también lo habrá hecho…) eso de clavarle la luz larga en los espejos al tipo que va adelante, para que le rompa la vista en mil pedazos y para que termine sacándose de las casillas ante la más mínima pavada que nos haya hecho. Lo vemos al pobre del auto que nos precede haciéndonos señas para que bajemos la luz o tapando con una de sus manos el espejo para no morir encandilado y…sin embargo nada de nada, si pudiéramos dejaríamos esas luces largas eternamente para que el pobre tipo sueñe con ellas si fuera posible… ¿o no? Poco es lo que hacemos para evitar accidentes…
Lo mismo nos pasa en las rutas, sólo que allí con el agregado de la intención de “matar con las luces largas al que viene de frente para que baje las luces largas”… ¿alguna vez podremos llegar a pensar en lo peligroso que es todo eso? ¿seremos capaces? ¿sabemos realmente los riesgos a los que nos exponemos y a los que exponemos a los demás al manejarnos así? Cada instrumento del auto (como todo) debe ser utilizado con criterio, con mesura y a sabiendas que en definitiva podemos terminar convirtiendo a nuestro auto en un arma mortal.
Pero nosotros somos así y seguramente seguiremos siéndolo: egoístas, muchas veces poco pensantes y en definitiva constantes provocadores de tragedias o accidentes totalmente evitables.
Vuelvo a plantear la escena: un tipo viene por la ruta con la luz larga puesta (por el motivo que sea) y nosotros que venimos en sentido contrario y eso no joroba sobremanera también le ponemos la luz alta como para contrarrestar el efecto que llega desde el otro lado del camino sin pensar en encandilamientos y consiguientemente posible accidentes. No me digan que nunca lo han hecho… confiesen por favor…
Yo, por mi parte, me hago cargo y reconozco que (casi siempre a sabiendas de lo que hago) es un pésima costumbre esa que tengo.
Ojalá podamos cambiarla.

27/09/2008
PEOR SON LOS IGNORANTES QUE ANDAN SOLO CON LA LUZ DE POSICION.
CREEN QUE AHORRAN BATERIA ASI.
28/09/2008
Que manera de sufrir con las luces por Dios!!! Hasta hace un tiempo, viajaba por ruta unos 2000 kilometros al mes, siempre desde la ciudad de Mendoza a San Martin y vuelta, para los que no concoen, San Martin queda a unos 35 kilometros de la ciudad de Mendoza. No solo es terrible ir por ahi tratando de no ser encandilado por autos, micros y camiones sino que inlcuso, al ser una zona de campo, de seguro se topan con alguno sin luces, en moto, caballo, bicicleta o lo que sea… Sumemosle a esto que hasta hacen unos meses, ni siquiera estaban las lineas de demarcacion de la ruta, ni de carriles ni de la banquina… ni hablar de banquinas… El tema es que si, la gente es si, la gente es bruta y no sabe que por mas que uno vea un auto a 5 kilometros, si este viene con la luz alta, igual mata la vista… creen que no, pero si señores… asi es. No solo los que vienen de frente, sino los que uno pasa porque van mas lento… que bajan la luz al momento en que uno los pasa, pero la vuelven a subir a los pocos metros, y si… MATAN…
Que hacer en estos casos? bueno, yo me remito a hacer un breve cambio de luces, mirar al costado derecho de la ruta si el otro viene de frente, ya que mirando a la linea del extremo derecho de la ruta, se puede seguir mirando hacia delante, pero no de frente… en el caso de que el bendito conductor de lo que sea que viene de frente y no baja las luces, me remito a hacer MAS cambios de luces, pero nunca poner mi luz alta, ya que eso me genera a mi tambien un peligro muy grande…
Por otro lado, hay que cargarse de paciencia, este pais es asi, que le vamos a hacer? que podemos cambiar si somos solo unos pocos de los 35 millones que queremos cambiarlo o que por lo menos NOS INTERESA?
Saludos y mas paciencia amigos!
Max! DE MENDOZA!