
Erich Schmitt, presidente de la empresa automotríz española Seat, declaró recientemente que la marca se encuentra en una (felíz) encrucijada. El dilema ante el que se encuentra es precisamente en qué país del continente americano será producido el Seat Ibiza.
Los candidatos y postulantes para quedarse con el honor de ser el próximo país latinoamericano en convertirse en productor del clásico auto ibérico son Argentina, Brasil y Méjico.
Los hermanos brasileños hasta no hace demasiado tiempo se hacían ilusiones con el regreso triunfal de la marca española al mercado carioca y ahora están en la antesala de lo que podría transformarlos en productores efectivos del modelo Ibiza. Claro que la disyuntiva nos incluye y por lo declarado por Schmitt la determinación sobre el país elegido para producir el auto será dada a conocer muy pronto.
El tema no es menor en absoluto. En primer lugar por la importancia que tiene que una empresa como Seat busque opciones más viables en un mercado como el nuestro, en segundo lugar por el avance que significa un tema como este para la industria nacional y la vidriera a la que se expone, pero fundamentalmente por los números que arroja el Seat Ibiza a nivel mundial ya que sus ventas representan nada más y nada menos que el 45% de las ventas globales de la marca.
Pero hay más. Seat se ha propuesto ir por otra interesante marca dada su futura instalación en el mercado latinoamericano como productor: es la de superar , o mejor dicho, duplicar las ventas globales de la casa que en 2.007 han sido de 431.000 unidades, con la intención de llegar para el año 2.018 a las 800.000 unidades.
Será bueno conservar las ilusiones de poder ver al Seat Ibiza producirse en nuestro país, pero no habrá que perder de vista algunos datos de mucho peso dada la realidad que vivimos: en el pasado mes de abril de 2.008 Seat decidió la fabricación del Seat Córdoba en el distrito de Puebla, Méjico, dejando de lado a Brasil y Argentina dado el “riesgo cambiario” que ofrecen las dos naciones mencionadas. De manera que éste será un tema fundamental a tener en cuenta a la hora de decidir finalmente el futuro lugar de producción del Seat Ibiza en América. ¿Podrá suceder lo mismo en esta oportunidad? ¿Nos quedaremos una vez más con las ganas, como suele sucedernos…?

Publica un comentario